miércoles, 24 de agosto de 2016

Algunos libros nuevos y campanillas violetas.

Me prometí a mi misma que no compraría muchos libros durante las vacaciones de verano; más que nada por no añadir más cajas de cara a la próxima mudanza. Pero viendo el resultado, me apunto como tarea pendiente el ser más fiel a mis propósitos. Ya sabía yo que me iba a resultar difícil; la obsesión de entrar en cualquier librería, quiosco o mísero agujero donde vendan libros no me abandona. Pero, mirémoslo por el lado positivo, así tenemos material para hablar de nuevas historias.


¡Ya estamos todos en el mini piso!




Cosa extraña en el rinconcito, esta vez abundan las ediciones en español y recién salidas de imprenta (ya sabéis que la mayoría de veces compro ediciones de segunda mano en francés o inglés); pero tengo la esperanza de que me gusten todos y no tenga que lamentar la inversión.

En el apartado clásicos esta vez la cosa va de cuentos franceses. El primero es una colección de cuentos de Guy de Maupassant publicada con el título La bella desconocida y otros cuentos libertinos. Hasta hora solo me he acercado a Maupassant a través de sus novelas, así que ya es hora de animarse con los cuentos. 
Que os puedo decir ¡me gusta tantísimo como escribe el amigo Guy! (si queréis perder el miedo a pronunciar su nombre animaos con: Gui de Mopassán. La mopa de toda la vida y una "s" suave). Si os queréis animar con sus novelas yo os recomiendo "Una vida", que está entre mis favoritas. Aquí os dejo este pequeño recorte de una vieja entrada donde os hablaba de ella. 


El segundo volumen es más escueto y recoge Tres cuentos de Gustave Flaubert. Nuestra Magrat habló de él en uno de sus vídeos y contaba que lo disfrutó mucho, así que espero correr la misma suerte. Será mi segundo encuentro con Flaubert después de "Madame Bovary", leído años a en mi minúscula habitación de la residencia universitaria. Veremos si hice bien en darle tantas largas.

En cuanto a los clásicos modernos, tengo dos en la recámara: Un été indien de Truman Capote (publicado originalmente bajo el título "I remember Grandpa") y La vallée de la Lune de Jack London. El primero es un pequeño relato de escasas cincuenta páginas sobre la nostalgia de un niño al evocar el recuerdo de su abuelo. El segundo es Jack London y eso para mi ya vale todo el oro del mundo. ¿Os he dicho ya lo mucho que estoy disfrutando con sus libros? ¿Si, verdad? Bueno, permitidme que me repita. Yo era una de esas personas que al pensar en Jack London solo veía aventuras con animales en tierras salvajes y ¡menudo error!
Por favor leed "Martin Eden" . Leed "El pueblo del abismo" y luego venid a contarme. Estoy convencida de que volveremos a estremecernos juntos mientras rememoramos esas lecturas. 
"El valle de la Luna" narra la historia de una pareja de jóvenes trabajadores que deja atrás Oakland y las duras condiciones de vida en la ciudad, para instalarse en los valles del Este de California. Ojalá pueda recomendároslo con entusiasmo una vez lo termine.

Le llega el turno a las dos novelas históricas del grupo Mar abierta de María Gudín y Vino y miel de Myriam Chirousse. La primera la compré por puro impulso. Leí Guerra civil inglesa, Caribe, bucaneros y corsarios y... me pudo el ansia compradora. La segunda también la compré en un arrebato, pero de esta si que había leído algunas buenas críticas con anterioridad. Está ambientada en la Revolución francesa y como me gusta perderme por esos tiempos de vez en cuando, se vino a la saca. 
Ya os contaré como resultan ambos.


"Bajo cielos inmensos" es el título con el que Valdemar publicó esta novela
de A.B Guthrie. De momento me está encantando. Se ha ganado el honor de
aparecer con las campanillas que me regaló Jean por nuestro aniversario :)
Y aunque las próximas novelas también podría incluirlas en históricas, prefiero meterlas en el saco novelas del Oeste americano.  Tenía muchísimas ganas de leer El hijo de Philipp Meyer desde su publicación en 2013, pero no me atreví en inglés por aquel entonces. Ahora ya he saciado la curiosidad y, aunque no ha sido todo lo redonda que esperaba, ha resultado ser una buena lectura. 
Narra las idas y venidas de los poderosos McCullough. Una familia de ganaderos y más tarde magnates del petróleo, que representan la esencia misma de la recién inaugurada República de Texas. Por momentos me recordaba muchísimo a "Gigante", la novela de Edna Ferber y posteriormente colosal película. Os contaré un poquito más en el repaso de lecturas veraniegas que estoy preparando. 
En cuanto a La captive aux yeux clairs de A.B Guthrie, es todo un clásico de la literatura del Oeste que estaba deseando leer. Aquí podéis leer la sinopsis. 

Para el final dejo la recomendación que me hizo hace ya varios meses mi querida María, La librería ambulante de Christopher Morley. En la sinopsis preguntan "¿Cree en la literatura como forma de consuelo, pero también como invitación a la felicidad? ¿Cree en los libros como amigos y maestros? ¿Cree en el "amor verdadero"? Si es así, La librería ambulante es su novela". Viendo mis respuestas, me da en la nariz que este va a ser uno de esos libros que guardaré con cariño en la estantería y atesoraré para toda la vida. 

Y hasta aquí los últimos libros de la maleta. Han viajado conmigo desde Alicante, Narbona y Montpellier; y lo cierto es que no me arrepiento de haber hecho músculo con ellos. Ahora son ellos los que me están haciendo viajar y eso si que no tiene precio.

¡Muy felices lecturas a todos!

Y a ti Jean, gracias por las flores. Alegres, sencillas y perfectas. Gracias por caminar conmigo durante estos catorce años. Sigamos alargando el paseo, que aún me ha parecido demasiado corto. 

A summer night de Harold Harvey

domingo, 21 de agosto de 2016

Notas para una vuelta a casa

El verano no ha terminado oficialmente, pero para mi como si estuviese ya finiquitado. Atrás quedaron mis chanclas, mis capazos de la playa (cargados con mil trastos) y mi inseparable bañador de rayas; Arenales, sus cuestas letales, los míos y mi Alicante.
Después de varios trenes y algunas escalas, llegué a París a principios de la semana pasada. Por aquí todo suena ya a rentrée, y lo cierto es que hasta el tiempo acompaña. Llueve y hace fresco. Soplan vientos de despedidas y nuevos comienzos. 

Estampas de verano

Del verano ya solo quedan algunas fotos, una maleta llena de libros y un buen puñado de buenos recuerdos: reencuentros familiares, paseos por el pueblo de mi infancia, compras compulsivas con la "rociaduros" de mi madre y el sabor a gloria del arroz a banda. Amaneceres frente al mar, meriendas con leche preparada, xarrades a la fresca con buenos amigos y partidas de cartas con sabor a batalla...
¡quien pudiese volver a todo eso, aunque solo fuese por un ratito!

Pero bueno, aunque cueste, coraje y a pasar página.


Si todavía estáis a tiempo y aún tenéis vacaciones, disfrutad al máximo del sol y de los placeres de la temporada. Si para vosotros también es el fin...ánimo. Un buen libro, una buena película o serie y una dosis abundante de vuestra música favorita pueden hacer milagros.  Aquí os dejo la fórmula que me está ayudando a superar el bache.

Un fuerte abrazo y felices lecturas a todos.

La vida en Stars Hollow, el piano de Dario Marianelli y las frases de Jack London.
Escalera al cielo.

jueves, 28 de julio de 2016

Lecturas de verano 2016

Material de lectura y girasoles, cosas que alegran la vista y la vida.

Con mucho, muchísimo retraso, aquí estoy por fin.
Ha pasado demasiado tiempo desde la última vez que escribí; el verano, por aquel entonces, estaba a la vuelta de la esquina y mirad en que fechas estamos ahora, ¡perdonadme! Es que estos últimos meses están siendo un verdadero lío, y los libros me han acompañado más como salvavidas que como material de reflexión. Me costaba encontrar un momento para el blog, pero ¿sabéis que? Se acabó el periodo de barbecho ¡hombre ya! Aquí estoy con pico, pala y mis manitas para daros la tabarra de nuevo. 

Una de las tradiciones que sigo en el rinconcito cuando llegan estas fechas (bueno, cuando llega julio) es enseñaros los libros que van a acompañarme hasta el próximo septiembre; así que empecemos por ahí. 

Como veis en la foto de familia, metí en la maleta veraniega mucha lectura de evasión ambientada en distintos puntos del planeta; también una comedia british de esas que tanto me gustan, una lectura más intimista con título muy acorde a la estación y por último una relectura que me hace especial ilusión presentaros. Así pues, ¡empecemos!

Las dos primeras novelas del montoncillo están ambientadas en el mar: una en la costa de Cornualles y otra en el Caribe del siglo XVII. No se a vosotros, pero a mi un velero o un pirata en la portada me ganan de antemano y cuando vi estos dos libros en Gibert no pude resistirme. Esas historias del mar y sus gentes; de marinos audaces y travesías oceánicas forjaron mi infancia y, aún hoy, siguen siendo para mi la mayor de las aventuras. 
The Loving Spirit de Daphne du Maurier prometía mucho de todo esto y lo cierto es que no me ha defraudado. Primera novela de Daphne, publicada cuando tan solo contaba 24 años, "The living Spirit", cuenta la historia de una familia de marinos y armadores de Plyn, una localidad costera de Cornualles. Janet Coombe, una mujer fuerte estrechamente ligada al mar, es la encargada de inaugurar esta saga familiar a la que seguimos los pasos durante todo el siglo XIX. Es cierto que no me ha gustado tanto como "Rebeca" o "Jamaica Inn", pero sin duda os la recomiendo. Daphne apuntaba maneras en la caracterización de personajes y sobre todo en la creación de atmósferas misteriosas y sugestivas. ¡La adoro!

Captain Blood de Rafael Sabatini, la otra novela que os anunciaba, ha sido mi pasaporte al Caribe. No el de Curro, ni el de las pulseras "todo incluido" (horror de los horrores) si no ese infestado de navíos y piratas de célebre nombre; de tesoros escondidos y bacanales en la isla Tortuga. Tenía muchísimas ganas de estrenarme con Rafael Sabatini, del que me habían recomendado encarecidamente "Scaramouche"; y al final ha sido Peter Blood el encargado de hacer las presentaciones. La sinopsis de "Captain Blood" anuncia la historia de un hombre pacífico, quien tras ser condenado injustamente a trabajos forzados en las Antillas decide tomar venganza. Un galeón español conquistado y un grupo de fieros compañeros de armas harán el resto.  Os prometo que me lo he pasado pipa con este libro. No es una maravilla literaria; pero tiene ese toque de vieja historia de aventuras que encandila, generación tras generación, a grandes y pequeños. Para mi ha sido como volver a tomar prestado uno de esos títulos de las Historias Selección de la editorial Bruguera que pertenecían a mis padres: las historias de Julio Verne, Emilio Salgari o R.L Stevenson...Un delicioso momento de evasión asegurado.

Ronda de portadas
Después de estas aventuras marítimas me he metido tierra adentro con el libro que llevo ahora entre manos; un libro que promete ser "la lectura" de mi verano y quizá del año, Lonesome Dove de Larry McMurtry. Ya sabéis que a mi me encantan las historias del Oeste; desde siempre, desde que tengo memoria. Mi madre lo inició todo, siendo yo muy pequeña,  con ese primer visionado de "Siete novias para siete hermanos" y mi abuelo remató la faena compartiendo conmigo su pasión por los Westerns. Hasta el día de hoy mi novela favorita del género ha sido Ángulo de reposo de Wallace Stegner. Amo este libro por encima de todas las cosas; de la primera a la última línea. Así que, no se si McMurtry conseguirá arrebatarle el trono; por el momento puedo deciros que apunta maneras. Vaya que si. 

Otra aventura en lugares bastante más fríos, me espera en Islandia de la mano de Halldor Kiljan Laxness
La Campana de Islandia cuenta la historia de una revuelta del pueblo islandés contra la ocupación danesa de la isla. A principios del siglo XVIII, un enviado real llega a Reikiavic para cumplir el mandato de traer consigo la vieja campana de Thingvellir, símbolo de la independencia islandesa. Su asesinato a manos de un pobre campesino cambiará el curso de los acontecimientos. 
Esta será la primera de las varias lecturas islandesas que quiero hacer de aquí a Octubre, antes de mi viaje. Por favor, si tenéis sugerencias (más allá de "Ritos funerarios" de Hannah Kent que ya he leído) no dudéis en dejarme los títulos en los comentarios.  

La comedia inglesa que he elegido para este verano es Wild Strawberries de Angela Thirkell. Acaban de publicarla traducida al francés y me fue imposible resistirme. Thirkell es una autora muy querida allende la Mancha (sobretodo entre los que gustan de comedias amables de entreguerras, tocadas con ese puntito de humor sarcástico). En el menú están incluidos una mansión en la campiña, un puñado de ricachones extravagantes y una historia de amor entre bambalinas. ¡Adjudicada pues!

La lectura intimista de la que os hablaba es Verano de Edith Wharton. Cada vez me voy maravillando más con Edith. Empecé titubeante con "La edad de la inocencia", y caí rendida a sus pies con "La casa de la alegría" y "Las bucaneras". Me resultaba imposible pasar todo el verano sin leer nada más suyo y cuando di con este simple título, "Summer", no me lo pensé dos veces. En la sinopsis de mi edición francesa se apunta que "Verano es una novela que aborda con franqueza la sexualidad femenina, vista como una fuerza vital, poderosa y edificante. Extremadamente moderna para el año 1918 en que fue publicada, Verano era la novela de Wharton que prefería Joseph Conrad: quizá porque en ella salen a la luz los mecanismos íntimos de nuestra naturaleza; esos que suelen estar escondidos en aras de las normas sociales imperantes".  Ojalá que mi admiración por la obra de Edith siga creciendo con este título. 

Y para el final reservo la maravillosa relectura que voy a empezar en breve. Cuando llegué a Alicante, mis padres y mi abuelita me tenían reservado un maravilloso recibimiento: un ramo de girasoles en la entrada de casa (ellos saben lo mucho que me gustan) y un libro nuevo esperando en mi habitación: Persuasión de Jane Austen editado por D'Época. "Persuasión" es mi Austen favorito; la primera vez que lo leí, supe con casi las primeras páginas que lo sería, y aún hoy después de tantísimas relecturas lo sigo confirmando. Tenerlo en una edición tan bonita, hecha con tanto cariño, es el mejor regalo que podría tener en mi estantería. Gracias mi querida familia y gracias D'Época por haberlo hecho posible.


Y hasta aquí los libros de mi verano 2016. Ya os contaré si la lista se amplía con alguna visita a la librería. Por el momento solo me queda mandaros un fuerte abrazo y mis mejores deseos para estos días estivales. No seáis perezosos y aunque haga muchísimo calor, poneos un buen sombrero y salid a pasear un rato. El mar, la montaña, la ciudad...poco importa. Un paseo y un helado en buena compañía puede ser el mejor de los planes. Eso si, no dejéis el libro muy lejos.