domingo, 21 de agosto de 2016

Notas para una vuelta a casa

El verano no ha terminado oficialmente, pero para mi como si estuviese ya finiquitado. Atrás quedaron mis chanclas, mis capazos de la playa (cargados con mil trastos) y mi inseparable bañador de rayas; Arenales, sus cuestas letales, los míos y mi Alicante.
Después de varios trenes y algunas escalas, llegué a París a principios de la semana pasada. Por aquí todo suena ya a rentrée, y lo cierto es que hasta el tiempo acompaña. Llueve y hace fresco. Soplan vientos de despedidas y nuevos comienzos. 

Estampas de verano

Del verano ya solo quedan algunas fotos, una maleta llena de libros y un buen puñado de buenos recuerdos: reencuentros familiares, paseos por el pueblo de mi infancia, compras compulsivas con la "rociaduros" de mi madre y el sabor a gloria del arroz a banda. Amaneceres frente al mar, meriendas con leche preparada, xarrades a la fresca con buenos amigos y partidas de cartas con sabor a batalla...
¡quien pudiese volver a todo eso, aunque solo fuese por un ratito!

Pero bueno, aunque cueste, coraje y a pasar página.


Si todavía estáis a tiempo y aún tenéis vacaciones, disfrutad al máximo del sol y de los placeres de la temporada. Si para vosotros también es el fin...ánimo. Un buen libro, una buena película o serie y una dosis abundante de vuestra música favorita pueden hacer milagros.  Aquí os dejo la fórmula que me está ayudando a superar el bache.

Un fuerte abrazo y felices lecturas a todos.

La vida en Stars Hollow, el piano de Dario Marianelli y las frases de Jack London.
Escalera al cielo.