martes, 29 de septiembre de 2015

Someone at a Distance de Dorothy Whipple

Sin duda una de mis portadas favoritas
Como ya os dije en otra ocasión, Someone at a Distance es uno de los títulos Persephone que más cariño despierta entre los lectores. En el catálogo Persephone está situado justo detrás de Mariana, otro de los clásicos de la editorial, y se presenta como "un relato bastante ordinario sobre la destrucción de un matrimonio feliz". Lo cierto es que puede parecer sorprendente que una historia tan "banal" pueda aportar algo nuevo a la larga lista de novelas que abordan las bondades y las desdichas del matrimonio. Pero dejadme que de la razón a todos los que han quedado cautivados con la novela; pese a los lugares comunes, Someone at a Distance tiene una luz propia que lo hace desmarcarse. 

Veréis, la premisa es bastante sencilla. Corren los años cincuenta, Ellen y Avery comparten con sus dos hijos una bella casa situada en el campo, a una hora escasa de Londres. Avery es editor, Ellen se ocupa de la casa y de los niños. Ambos constituyen un matrimonio ejemplar para los cánones de la época y entre las ocupaciones cotidianas y los momentos de ocio,  disfrutan de una vida apacible. 
El cuadro familiar lo completa Mrs. North, la madre de Avery. Una anciana, aburrida y quisquillosa, que vive a escasos metros de la propiedad de su hijo. Será precisamente ella quien, sin quererlo, desencadene la tormenta. Un día, harta de su soledad, decide poner un anuncio solicitando una acompañante. Así es como Louise Lanier, una joven francesa elegante y fría, aparece en escena. Esta muy pronto conseguirá ganarse el cariño de la anciana Mrs. North. Y no únicamente.


Como veis todo resulta bastante corriente. La novela, o al menos gran parte de ella, se asienta en una serie de escenas domésticas y cotidianas con las que los lectores Persephone están bastante familiarizados: los ritmos escolares, las vacaciones, las celebraciones de Navidad, las comidas de domingo en familia... Dorothy Whipple consigue crear un cuadro íntimo y real en el que es fácil proyectarse como un comensal más en casa de los North. 

Pero poco a poco la llegada de Louise empieza a alterar la normalidad. Se suceden pequeños gestos y algunos flashbacks de la vida de Louise que nos hacen intuir la llegada de la tormenta. No os estaré desvelando nada que no podáis intuir: Avery y Louise terminan traicionando a Ellen, y en una escena que destroza el corazón del lector, Dorothy Whipple hace bascular la historia y despliega sus mayores dotes como novelista.  La descripción del dolor y la decepción, de los sentimientos de cada uno de los implicados en la tragedia familiar son tan reales y tan sinceros que duelen enormemente. 

Avery y Louise en su primera comida
en Londres
Condenar entonces al personaje de Louise es algo bastante probable. Leyendo opiniones de otros lectores de la novela he visto la profunda aversión que muchos sienten por ella. Yo he querido excusarla amparándome en la causa de su marcha de Francia, en la experiencia que vivió con ese "alguien en la distancia" que da título a la novela; pero aún así me ha resultado imposible perdonar otras de sus acciones. Pese a todo, creo que prefiero su personaje al de Avery: cobarde, orgulloso y egoísta.

Ellen, es sin duda el personaje protagonista con el que es más fácil implicarse. Ser testigo de su inocencia, de como ni siquiera se está dando cuenta de lo que está ocurriendo hasta que es demasiado tarde, es terrible. Porque para ella no solo es un matrimonio lo que se desmorona, sino todo su mundo. Ella que lo creía inmutable, que nunca había tomado una decisión sin Avery, que había construido su vida en torno a él. Ellen es el ejemplo perfecto de todas esas mujeres que fueron y se construyeron únicamente como esposa y madre. Ya lo dice Mrs. Beard, uno de mis personajes favoritos: "We're not the new sort of women, with University degrees in Economics, like those women who speak on the Radio nowadays, girls who can do anything. We're ordinary women, who married too young to get a training, and we've spent the best years of our lives keeping house for our husbands."


Someone at a Distance aborda temas profundos que aún hoy nos conciernen: el matrimonio, la infidelidad, el papel de esposa y de madre y sobre todo la importancia de realizarse más allá de la pareja. Por todo ello mantiene su vigencia y merece el puesto de clásico que le ha otorgado Persephone
Aunque sea algo extensa, no temáis leerla en inglés, Dorothy Whipple escribe sin artificios, con un estilo simple y directo que otorga una gran agilidad a su novela. Os aseguro que yo la leí en apenas dos días y estoy segura de que podréis disfrutarla y entenderla sin ningún problema. 

Esperando que os guste tanto como a mi, os mando un abrazo y os deseo muy felices lecturas a todos.

PD. Someone at a Distance ocupa el año 1953 en mi Century of Books.
PD1. Como ya os he comentado Someone at a Distance forma parte de los clásicos Persephone. Un total de once títulos fácilmente reconocibles por sus portadas ilustradas. Aquí podéis ver la lista completa y un poquito más abajo acceder a las reseñas que ya he publicado en el blog. Pinchad en cada título y ¡listo!

Mariana, The Home-Maker, El gran día de la Srta. Pettigrew, Someone at a Distance.