miércoles, 31 de diciembre de 2014

Lecturas 2014


Último día del año y llega el momento de hacer el repaso de lo leído en 2014. De nuevo he vuelto a descender en la cifra de lecturas, nueve libros menos que en 2013, lo que hace un total de 46 libros; pero viendo lo que ha dado de sí el año lector, estoy contenta. 

Durante estos doce meses he disfrutado de buenas lecturas y tengo que lamentar contadas decepciones.  
Algunos libros como el Diario de Katherine Mansfield o Patricia Brent de Herbert Jenkins me duraron un suspiro, pero nunca olvidaré la profunda empatía que experimenté con el primero o el humor encantador de aquella solterona londinense que llegó a mi por sorpresa.

Otras lecturas me acompañaron durante días o incluso semanas, como fue el caso de La pequeña Dorrit, que desgraciadamente quedó sin comentar en el blog, Londres me pertenece o la inmensa Middlemarch; inmensa no tanto en el número de páginas como en el grado de satisfacción lectora que me proporcionó.
Un año más vuelven a ganar las escritoras, casi de manera aplastante frente a sus homólogos masculinos, pero de nuevo no ha sido de forma premeditada. Lo que si he advertido durante el repaso, es que el siglo XX ha tenido mayor representación que el XIX. Quizá las ganas de ir avanzando en mi Century of books han hecho inclinar la balanza hacia los clásicos modernos. De todas formas seguiré explorando con vosotros ambos siglos durante el 2015. Nuevos autores dignos de ser redescubiertos esperan en librerías y estanterías olvidadas, así que…¡Bienvenidos sean todos ellos!

Lo que más me duele este año es el no haber podido compartir con vosotros todas las reseñas que hubiese deseado. La universidad y la oposición absorben gran parte de mi tiempo y la poca materia gris que me va quedando por la azotea :) 
Aunque no pueda prometerlo con total seguridad (por favor echarle la culpa a la oposición y a mi temible tendencia al "mañana lo hago sin falta"), haré todo lo posible por convertir enero en el mes de la reseña express. Por lo menos que alguna de las lecturas que creo merecen vuestra atención queden un poquito detalladas en el blog.
El lamento anterior, se ve recompensado con la alegría de ver que cada año que pasa, voy sumando aciertos en mi selección lectora; esto debo agradecéroslo en gran parte a vosotros. Vuestras recomendaciones se han convertido en una brújula literaria indispensable, y aunque mi lista de libros por leer esté alcanzando el diámetro del Ecuador terrestre, me faltan palabras de agradecimiento.


Ahora, como broche final al 2014 solo me queda destacar mis grandes momentos lectores del año.  He escogido cinco libros que me han emocionado como pocos antes lo habían hecho; cinco lecturas que me han hecho reflexionar y viajar muy por encima del cielo gris de París. Espero que llegado el momento, os proporcionen la misma dicha que yo viví entre sus páginas.
Stoner, Un árbol crece en Brooklyn, La tierra de los abetos puntiagudos,
Middlemarch, Emily Brontë (biografía disponible en castellano).

Y ahora si, me despido del 2014 deseándoos a todos un muy feliz 2015. Ha sido un placer compartir otro año de lecturas con vosotros y os doy las gracias por haberlo hecho posible. Un beso muy grande y ¡hasta el año que viene!
Marie.
                           

miércoles, 24 de diciembre de 2014

¡Feliz Navidad!


Que deis bellos paseos con o sin rumbo fijo/ que patineis evitando resbalones/ que comais a dos o tres carrillos/ que brindéis por los presentes y por los que ya no están/ que converseis en torno a una mesa en buena compañía/ que no ceseis de reir y cantar, de recibir sinceros abrazos e intensos besos/ que regaléis felicidad y que esta os sea devuelta…

Eso es lo que os deseo de todo corazón. Muy feliz Navidad a todos y por supuesto felices lecturas :)

lunes, 22 de diciembre de 2014

Un año más, Navidad en París

Con la maleta en la puerta y a puntito de volver a casa, no quería despedirme de París sin tomar antes algunas fotografías. Tal y como hice el año pasado me he cargado la cámara al hombro y junto a Jean, he recorrido rincones y calles con la esperanza de capturar esa magia que transforma la ciudad como en ninguna otra época del año.
Este invierno no hace tanto frío como el anterior y de momento hemos tenido que contentarnos con los copos de nieve artificiales que cubren las casetas navideñas. Aún así, huele a castañas, a pain d'épices, a vin y a chocolat chaud. Ahora por fin puedo compartir con vosotros la ilusión que siento en estas fechas, y mientras seguís las hileras de luces y abetos, espero de corazón que disfrutéis del paseo. 
Empezamos en uno de mis rincones favoritos de París
la Galerie Vivienne. Este es un buen lugar para empezar las compras
navideñas; aunque para encontrar el regalo perfecto...
…tenéis una cita bajo la cúpula de las Galeries Lafayette. Cada año nos sorprenden con
el diseño de su enorme abeto y en 2014 han dado el todo por el todo.
¡Lo han puesto boca abajo! Yo todavía estoy decidiendo si me gusta o no...
En el exterior del Boulevard Haussmann este año las luces se han vuelto más sobrias,
aunque la marabunta frente a las escaparates sigue siendo tan caótica como siempre. 
Para encontrar un poco de paz, dirección la Place VendÔme.
Los mismos abetos espigados, la luz tenue de sus farolas, la misma
magnificencia y elegancia que la hacen única.
La pasada Navidad pesqué un beso robado frente a este mismo
abeto ¿os acordais? En esta ocasión una niña ilusionada y bien abrigada 
es la protagonista.
Cuando Jean y yo empezamos a andar ya no hay quien nos pare. Enfilando
la Rue du Faubourg Saint-Honoré llegamos al umbral del Palais-Royal y nos internamos
en sus galerías. Una fila interminable de abetos nos fue saliendo al paso durante
todo el trayecto y mientras tras las arcadas el cielo amenazaba tormenta...
…hicimos un alto en la terraza de Le Nemours colmada con el
aroma inconfundible de los abetos.
Aquí tomamos una buena taza de chocolate chaud para retomar fuerzas
y ¡de nuevo a la calle!
La última parada, fueron los Campos Elíseos, adornados de arriba
a abajo con esas enormes esferas azules que ya os mostré el año pasado.
Si no os gustan las multitudes será mejor que evitéis el mercado
navideño.
Aunque os perderíais la ocasión perfecta para devorar especialidades navideñas (véase el
amigo Jean y su mini bocadillo alsaciano), beber vino especiado y
comprar artesanía...
Creo que en caso de que queráis acción de la buena lo mejor es ir
 a patinar bajo la preciosa cúpula del Grand Palais; un palacio que en
estas fechas parece estar hecho de hielo. Como había una cola inmensa
nosotros lo dejamos para otra ocasión.
Pero para terminar  la noche como merece, no puede faltar un último saludo a la gran dama
de París; esa que otro año más, sigue siendo testigo de regalos, deseos, sueños e historias...
Que tengáis unos felices preparativos de Navidad y nada de escudriñar debajo del árbol, que nos conocemos :) ¡Un beso!

sábado, 20 de diciembre de 2014

La dama de provincias prospera de E.M. Delafield

Chocolate y la dama de provincias. Que buena pareja
para una tarde de invierno.
Por una de esas casualidades de la vida vuelvo a empezar el mes de diciembre acompañada de la dama de provincias. Hace un año, en cuanto terminé de leer el primer tomo de sus peripecias, vine a contaros lo mucho que disfruté con ella, y ahora, regreso con la segunda parte en la mano y una sonrisilla de satisfacción en la cara.

Temía que esta segunda entrega no estuviese a la altura de su predecesora, pero ya con los primeros compases de la novela disipe todos mis temores; la frescura, el humor sutil y el encanto que me cautivaron en el primer episodio, se han mantenido intactos en La dama de provincias prospera.

Si todavía no habéis tenido el placer de acercaros a los libros de E.M. Delafield, os invito a leer aquella primera entrada que le dediqué. Allí os presentaba a esta heroína doméstica de los años 30 que cautivó y aún hoy cautiva a lectores de todo el mundo. 
En aquel primer diario la dama de provincias estaba dando sus primeros pasitos como escritora y ahora no os estropearé la trama si os digo que consiguió su propósito. Para sorpresa de muchos de los que la rodean, e incluso para ella misma, este segundo diario se abre con el éxito de su primera novela. Todo un golpe de fortuna para nuestra dama y sobre todo para su cuenta bancaria, bastante maltrecha en los últimos tiempos. 
Con el éxito, todo un nuevo horizonte se abre ante ella: congresos literarios en Europa, contactos en los círculos literarios londinenses, la posibilidad de tener un apartamento para ella sola...
Un panorama tan excitante como inquietante, y es que ¿como va a tomarse Robert, su apático marido, todas estas novedades? ¿conseguirá la dama de provincias mantener en orden todos los frentes: el hogar, los niños, su matrimonio y su trabajo?



Abrid su diario y desvelareis todas esas cuestiones; seréis partícipes de lo difícil que resulta compaginar una vida social y familiar exitosas.  La dama de provincias con sus idas y venidas es el mejor ejemplo de como llevar a flote una pequeña familia, una gran casa en la campiña de Devonshire, conservar el estilo, el éxito y no morir en el intento.
Esa vuelve a ser la base utilizada por E.M. Delafield para construir las entradas de su diario, y no es sorprendente que funcionase tanto en el momento de su publicación como en el día de hoy; por mucho que pasen los años, ser mujer no ha cambiado mucho en ciertos aspectos.
En la soledad de su piso de Bloomsbury y en una de esas
concurridas veladas literarias
Estas historias cotidianas de la vida doméstica hacen que en muchas ocasiones te sientas identificada y pienses para tus adentros: "ay dama de provincias, si yo te contara."

¿Nunca habéis llegado a una fiesta o a algún acto y al ver al resto de las invitadas habéis pensado: ¡Genial, voy hecha una piltrafa! u, os habéis preguntado el grado de sinceridad que acompaña un cumplido?

La dama de provincias es experta en este tipo de situaciones: "cuando llego a la estación Victoria un hombre me dice "Buenas noches chavala", pero no puedo considerar su saludo un tributo a que conservo mis atractivos juveniles puesto que: a) esta oscuro como boca de lobo y (b) por la forma en que lo ha dicho parecía borracho."


Estas son algunas de las dudas existenciales que acompañan a la dama de provincias. Si, en muchos casos bastante superficiales y frívolas, pero inevitablemente terminamos simpatizando con ella.

Pero más allá de los problemas con la moda, el peinado, las compras compulsivas o las cenas elegantes, lo que más me ha gustado de la novela es ver como el mundo cerrado del hogar, al que hasta ahora se había visto relegada la protagonista, se abre con la independencia que le proporciona su pisito de Bloomsbury
Me ha encantado compartir con ella esos momentos de tranquilidad en los que puede disfrutar sin ser interrumpida de leer, contestar cartas o atender sulfurosas llamadas telefónicas de alguna de sus nuevas amistades. Otra cosa es que aproveche su nueva situación para tareas productivas como trabajar en su segundo manuscrito. Pero ¡ay! quien este libre de procrastinar que tire la primera piedra. 

En este nuevo diario la dama de provincias hará nuevas amistades, como la superficial Pamela Pringle y también se dará cuenta de que los círculos influyentes de Londres también guardan sus trapos sucios bajo su disfraz de esplendor. Al fin y al cabo, nuestra protagonista entenderá que el hecho de empezar una carrera literaria y ganar un poco de independencia no significa romper por completo con su antigua existencia.

Pobre dama de provincias, ¡menudo
mundo de sofisticación al que ha llegado!
"como de costumbre, la vida real no tiene el menor parecido con las convenciones literarias, y no me queda otra que entrar corriendo en casa  y ocuparme del cumulo de cometidos domésticos."


Aunque creo que tengo una ligera preferencia por el primero, con ese retrato de la vida en el campo, su círculo cerrado de pintorescos habitantes y sobre todo con la gran presencia de mi adorada Mademoiselle, la niñera francesa de los niños que en esta segunda entrega tiene un rol muy secundario, he disfrutado muchísimo de  las nuevas aventuras de la dama de provincias.

Estos diarios son una mezcla única de divertidos enredos domésticos y literarios, y al mismo tiempo preciosos documentos que describen en clave ligera una época crucial en la historia de la mujer. Ese momento en el que el trabajo fuera del hogar trajo consigo nuevas oportunidades y la independencia necesaria para descubrir mundo en solitario.

Esperando que lo disfrutéis y que Libros del Asteroide continúe publicando el tercer tomo de la serie, os deseo ¡muy felices lecturas a todos!

lunes, 8 de diciembre de 2014

Noviembre de la A a la Z

Árboles desnudos y las últimas flores del año.
Con unos cuantos días de retraso aquí tenéis el de la A a la Z del mes de noviembre. Este será el último del año que  haga conservando su forma habitual de batiburrillo de ideas. En diciembre os espero con uno un poquito más especial.
¡Que lo disfrutéis!

A por amapolas y acianos, dos flores que seguirán floreciendo cada noviembre en recuerdo de una cruenta guerra.
B por la belleza del anuncio de Sainsbury's que rememora la tregua que el ejército británico mantuvo con el ejército alemán en la navidad de 1914. Mucho se ha criticado el que una cadena de supermercados utilice la guerra como reclamo de ventas; también el hecho de que muestre solo una cara amable de la guerra. Pero creo que mostrar que hasta en los momentos más oscuros nos queda un trazo de humanidad y solidaridad no es tan mala idea ¿verdad?.
C por las canciones de Creedence que mi padre adora y que estuvimos escuchando juntos durante los días que pasé en casa. ¡Gracias por descubrírmelas papá!
D de despedida, la de mi querido Chespirito. Para mi siempre estará asociado al Chavo del ocho y a mi abuelito Manuel. Cuantas tardes pasamos juntos riéndonos con sus tejemanejes y que rabia me daba cada vez que él me llamaba Chilindrina.
¡Los tres mosqueteros! Y Jean
D'Artagnan de fotógrafo oficial :)
E por la exposición sobre Sade que fuimos a ver en el Musée d'Orsay. Un choque visual que, a través de cuadros y fragmentos de las obras del escritor, muestra a la perfección la violencia y la crueldad que el deseo puede engendrar. Impactante sería la palabra perfecta para definirla.
F por el frío que por fin ha llegado con fuerza. Esta semana han caído los primeros copos y se preve un invierno gélido. Ya veis que hasta en el blog está nevando :)
G por el último premio Goncourt que contra todo pronóstico ha recaído en la escritora Lydie Salvayre y su novela Pas pleurer, ambientada en la guerra civil española. 
H de Honfleur y del maravilloso viaje que hice con mis padres a Normandía hace exactamente un año. 
I por la exposición sobre el Impresionismo americano que tiene lugar actualmente en el Thyssen. Pude ir a verla cuando estuvo en Giverny y no puedo más que recomendárosla. Ver reunidas en una sola exposición las obras de Mary Cassatt, William Merritt Chase y John Singer Sargent, (entre tantos otros), con su luz y su delicada belleza, es una oportunidad única.
J por Juego de tronos y al anuncio de que vuelve a nuestras pantallas en abril del 2015. Mira, entre esto y Outlander ya no me quedan uñas que morderme, ¡que pasen ya los meses!
 Scott et Scottie, la edición
francesa de la correspondencia
 que Francis Scott Fitzgerald
mantuvo con su hija Frances.
M de Margaret Lane y su preciosa biografía de Beatrix Potter. Voy a recordar muchas cosas de esta lectura, pero sin duda una de mis favoritas será el que Beatrix y yo coincidamos en nuestro Austen favorito, Persuasión.
N por la necesidad absoluta de volver a Stars Hollow. Como diría Lorelai "Huele a nieve" y es el momento perfecto para empezar de nuevo por el primer capítulo. Jean estuvo fuera este fin de semana y cuando llegó el domingo por la noche y me vio con los dvd's de la serie en el sofá casi le da algo: "¡¿Otra vez?!" :)
O por este post de Ignacio Echevarría, dedicado a Francis Scott Fitzgerald, que me "obligó" a apuntar en mi lista Cartas a mi hija y Lecciones de un Pigmalión. En mi última visita a Gibert Joseph encontré la edición francesa de las Cartas y a día de hoy ya lo he terminado. Un libro precioso del que tengo que hablaros un poquito más a fondo.
P por el Premio Best Blog recibido de manos de Seri, ¡que ilusión me hizo recibirlo! De verdad mil gracias Seri por esta nominación :) El premio viene acompañado de una serie de preguntas, pero por miedo a dejarlo aparcado por falta de tiempo, voy a responder aquí a la última de ellas, muy pertinente para estas fechas: ¿qué libro recomiendas para estas navidades?

He seleccionado estos seis títulos porque todos ellos comparten historias cálidas,
 y familiares; páginas plagadas de personajes inolvidables y, como no, de finales felices perfectos
para estas fechas.
La princesita, El país del delfín verde, Cranford, El regreso, Mujercitas, La chambre des dames.
R por el maravilloso programa Rendez-vous en terre inconnue. La última emisión rodada en la región montañosa del Cuzco en Perú ha sido una de mis favoritas. Aquí os dejo el enlace para ver el programa íntegro (desgraciadamente en francés). Rendez-vous en terre inconnue ha sido elegido el programa de televisión más querido por los franceses y no me extraña. ¡Ojalá hicieran programas así en nuestro país y en horario de máxima audiencia! 
Muchas horas de tele perfecta: Un
horizonte muy lejano y Las chicas
Gilmore, mi  serie preferida por los siglos
de  los siglos.
S por la presentación del libro Las luminarias de Eleanor Catton en la librería Shakespeare and Company. Me dio mucha pena perdérmelo, porque me pilló en Alicante, pero por lo menos he podido quitarme la espinita con la grabación del evento. ¡Que ganas tengo de leer ya la novela! 
T por la tarde de repostería casera con mi madre que se saldó con una buena dosis de risas, con un montón de cacharros sucios y por fin con un buen tiramisú y una deliciosa tarta Sacher.
la U  va para Un horizonte muy lejano, una película que narra la historia de dos irlandeses, una heredera y un pobre campesino, que a finales del siglo XIX embarcan hacia América buscando un nuevo futuro. 
Mira que la he visto veces, pero en cuanto vi que la volvían a hacer en la tele no me pude resistir, ¡que buena tarde de mantita y sofá pasamos con ella!
V por este vídeo donde, en tan solo un minuto, vemos como ha ido evolucionando el ideal de belleza en los últimos cien años. ¡Genial! 
y para terminar Z por el feliz cumpleaños de mi abuelita Consuelo. Tuve la suerte de poder celebrarlo con ella y ahora solo deseo que cumpla tantos o más que su madre, nuestra yayita centenaria.

Un beso grande y ¡feliz diciembre a todos!
PD. Recordad que todas las palabras escritas en azul son enlaces de contenido :)

sábado, 6 de diciembre de 2014

Middlemarch de George Eliot

Edición de Cátedra, con letra
pequeña,  pero valiosa como
siempre en su estudio crítico
inicial.
Han pasado ya muchas semanas desde que lo terminé y durante todo este tiempo no he podido evitar preguntarme ¿cómo puedo empezar a hablarles de Middlemarch? ¿cómo hablarles de un libro en el que he perdido la noción del tiempo, en el que he habitado?

Cierto es que impone un poco, con sus más de 900 páginas y la infinidad de tramas y personajes que esconde; pero, tal y como me ocurrió con Moby Dick, tuve la corazonada de que valdría la pena llegar hasta la última página…¡y vaya si lo ha valido!

Han transcurrido 142 años desde que Middlemarch fue publicada, primero por entregas  y finalmente recopilada en un solo volumen en 1874. Su aparición se saldó con un enorme éxito para George Eliot y durante todos estos años, salvando algunas desavenencias, ha conservado el elogio de la crítica  y lo que es esencial, el cariño de los lectores. 
Vista rural que podía asemejarse a Middlemarch
Sintetizar la trama de Middlemarch no es tarea fácil; pero si os fijáis en su propio título completo, "Middlemarch: un estudio de la vida en provincias", tendréis la pista necesaria.
Eso es exactamente lo que narra la novela, los entresijos cotidianos de un pequeñao municipio de las Midlands a principios del siglo XIX.

Entre sus páginas asistiréis al lento devenir de los días, las estaciones y los años e iréis siendo testigos de la vida de sus habitantes, los conflictos morales y políticos a los que deben enfrentarse y por encima de todo las relaciones de afecto, amor y odio que tejen entre si. 


Si Eliot decidió ambientar su novela en 1830 no fue algo casual. Y es que las primeras décadas del siglo XIX fueron una época de enormes transformaciones económicas, sociales y culturales para Inglaterra. Por eso utilizar estos años como friso narrativo de su novela permitió a la autora hablar sobre los avances hechos en medicina, la reforma política que preveía la ampliación del sufragio, la primera expansión del ferrocarril, la educación o el papel de la mujer en sociedad. 
Una infinidad de temas abordados con fineza, maestría y una capacidad de observación extraordinarias.
Las tres parejas protagonistas: Dorothea y Will, Lydgate y
Rosamond y Mary y Fred.
Middlemarch es ante todo una historia rural, uno de esos libros como Cranford de Gaskell, Las Torres de Barchester de Trollope o las posteriores novelas de Thomas HardyLibros, anclados en la más pura tradición inglesa, en los que prima el complejo entramado de relaciones sociales propios de una pequeña comunidad. 
Así, en el ficticio municipio de Middlemarch, asistimos a cotilleos, peleas de herencias, rivalidades electorales, celos, escenas públicas en tabernas e iglesias u otras más íntimas y hogareñas en los distintos hogares del pueblo. Hogares como el del rico Featherstone, el de la encantadora familia Garth, el de los altivos Vincy o la fría mansión del erudito Casaubon.

Si os gustan las novelas rurales plagadas de provincianos parlanchines entonces disfrutaréis con muchos pasajes de la novela. Pero no quiero llevaros a equívoco; esta no es una novela de entrañables escenas, varios enredos y un matrimonio feliz como broche final. Middlemarch responde con creces a su título de "estudio" y como tal analiza hasta el más mínimo de los impulsos humanos, tanto los buenos como los malos, dejando al descubierto las terribles consecuencias que pueden traer consigo. 
Uno de esos impulsos, el de contraer matrimonio, ocupa el corazón de Middlemarch y no hay frase más significativa que esta en casi toda la novela: "el matrimonio, que ha sido el final de tantas narraciones, es aún el gran comienzo…".

Eso es lo que descubrirán las tres parejas protagonistas: la formada por Dorothea Brooke y Will Ladislaw, Tertius Lydgate y Rosamund Vincy y finalmente Fred Vincy y Mary Garth. Todos ellos llenos de ilusión, anhelos y esperanzas al inicio de la novela verán el abismo que separa el futuro idealizado, con la realidad que siempre termina imponiéndose.  Unos como Fred y Mary conseguirán la felicidad que anhelaron pero Dorothea y Lydgate no tendrán tanta suerte.
Ambos personajes son comprometidos, apasionados y no desean otra cosa más que dejar su huella en el mundo; no con aspiraciones egoístas sino como recompensa por   haber hecho el bien o haber mejorado la vida de quienes les rodean. Pero el matrimonio, de una u otra manera, terminará por truncar sus ambiciones o bien transformarlas por otras más modestas.
Una tarde tranquila en Middlemarch
Ese es el núcleo central de Middlemarch la necesidad de afrontar la pérdida de los sueños, las desilusiones que la vida trae consigo. Lydgate se verá atado de por vida a un matrimonio destrozado y Dorothea, después de un desastroso primer matrimonio, terminará por conocer el amor gracias a Will Ladislaw, pero sacrificando a cambio dinero y aspiraciones.

La novela como vais intuyendo dejó en mi una sensación agridulce, un poso de profunda tristeza; pero al pasar la última página  pude entender porque Middlemarch es una obra maestra.

Por sus temas de reflexión, por la maestría y la fineza con la que Eliot los expone; por todas las emociones que desfilan a través de sus personajes en cada una se sus historias, uno comprende porque es una obra maestra.
Pocas veces he sentido tanto tener que despedirme de unos personajes. Ninguno, os prometo que ninguno, me ha dejado indiferente. He sentido compasión, admiración, tristeza y alegría por cada uno de ellos. Han despertado en mi una gama de sentimientos difíciles de olvidar.
Y aunque la pluma analítica de Eliot, en su afán por moralizar, tienda a veces a excederse en cavilaciones y digresiones, no puedo hacerle reproche alguno.

Retrato de George Eliot.
George Eliot escribe sobre la realidad del día a día. Ilustra como a veces la vida nos obliga a renunciar a algunas de nuestras ilusiones; pero la lección es, que pese a todo, hay que seguir adelante, afrontando la realidad, aferrándose a lo valioso que tenemos al alcance de nuestra mano. 

Durante toda su carrera, primero como crítico literario, y después como escritora, Eliot defendió el realismo en la literatura criticando como bien quedó demostrado en su brillante libro "Novelas tontas de ciertas damas novelistas" las tramas ridículas y triviales, la ficción idealista y rocambolesca.
Middlemarch cristaliza en sus páginas la lucha de su autora por presentar la vida tal y como es, con sus luces y sus sombras. Y aunque en él no existan héroes ni heroínas, (aunque para mi Dorothea se haya convertido en una), sus personajes representan a todos esos héroes anónimos que quizá no acometieron y cumplieron grandes sueños, pero también fueron parte activa de la Historia.

No puedo evitar compartir con vosotros las últimas y brillantes líneas de la novela:
"…el creciente bien del mundo depende en parte de hechos sin historia, y que las cosas no sean tan malas para ti y para mi como pudieran haber sido, se debe en parte a los muchos que vivieron fielmente una vida oculta, y descansan en tumbas no frecuentadas".

Esperando de corazón que lo disfrutéis tanto como yo, solo me queda desearos ¡muy felices lecturas!

PD. Os recomiendo tener bien a mano una novela que os proporcione altas cotas de felicidad. Puede venir muy bien tras la lectura de Middlemarch :)